LA GUERRA EN LA SELVA

GUERRA EN LA SELVA

El soldado que no está familiarizado con la selva sufrirá de temores y recelos condicionales, cuando se enfrente a la perspectiva de vivir y pelear en un ambiente selvático. Estos temores son causados por la concepción popular que se tiene de la selva, la que se considera como un verdadero infierno verde de grandes árboles y maleza densa que crece sobre vastas extensiones de te-rreno llano y cenagoso, en donde viven cientos de animales, (reptiles, aves, mamíferos e insectos) que son considerados enemigos del hombre.

Antes de que un soldado ponga un pie en la selva, estará aterrado ante la perspectiva de hacerlo. Indudablemente, que la apariencia presagiada de la selva, la humedad y el calor dominante, los ruidos no conocidos y el presentimiento estigmático que genera la soledad que siente quien penetra a la selva, intensifican el ya existente temor a lo desconocido.

No se puede negar, que la selva presenta algunos de los aspectos más desagradables. No obstante, el individuo debe aprender, mediante un adiestramiento y aclimatación sistemático y cabal, a conocer lo que verdaderamente es la selva y no lo que se supone que es o que pueda ser. Una vez que se adquiera este conocimiento, el soldado respetará a la selva, mas no le temerá.

Para el estudio de la guerra, consideramos “selva” al área ubicada en las regiones tropicales húmedas y cubiertas por grandes árboles y diversos tipos de vegetación con poca o ninguna población de personas y donde viven en grandes cantidades diversas variedades de fauna silvestre. El terreno, militarmente hablando contiene peculiares característica, que requieren de estu-dio especial para la apreciación de la situación y el análisis e inteligencia, dada la diferencia en la topografía.

Estos factores son variables, según sea la zona selvática; La zona tropical yace entre el Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio y comprendida dentro de esta zona hay tantas condi-ciones variadas de ambientes, como las montañas cubiertas con nieve, desiertos estériles y bosques térmicos, en muchas de las cuales la temperatura y la humedad relativas permanecen altas por todo el año. Las áreas dentro de esta parte de la zona tropical se consideran que for-man parte de los trópicos húmedos y es en los trópicos húmedos en que se encuentra el terreno selvático.

El concepto de la guerra en la selva se relacio-na a las condiciones que existen en el área de combate, cuyos resultados provienen de los efec-tos combinados de factores ambientales, tales como el clima, que es un factor dominante en las áreas selváticas, modelado por lluvias torrencia-les, humedad opresiva y temperaturas altas, factores que inciden sobre el hombre, por lo que el clima afecta también la formación terrestre y contribuye al crecimiento denso de las plantas que se encuentran en la selva.

Otro factor es el hidrográfico, considerando que la selva se caracteriza por la existencia de muchos cursos de agua que desaguan las estribaciones y por grandes ríos que son profundos, rápidos y difíciles de cruzar. Durante la estación lluviosa los cursos de agua y los ríos se convier-ten comúnmente en torrentes desenfrenados. Otro factor es la vegetación, que es el elemento que más frecuentemente asociado con la selva. En ella existen muchos tipos de plantas en gran abundancia, que peculiarmente, se caracterizan por su rápido crecimiento, concentración tupida y una habilidad natural de resistir a los enemigos.

Es necesario considerar en el desarrollo de la guerra en selva, que en esta son escasas las obras culturales y las que existen, aun las más primitivas asumen una importancia crítica en combate. En esta guerra, hay que considerar lo reducido de la visibilidad, la dificultad del movi-miento y lo limitado de los campos de tiro.

Es también relevante considerar en la guerra en selva el problema de las enfermedades. Las tropas que operan en los trópicos húmedos estarán expuestas a una variedad de enfermedades, sin embargo, aún cuando muchos de los orga-nismos que producen enfermedades viven en la selva, algunos solamente son comunes en las áreas en donde viven seres humanos.

Diversos tipos de hongos producen las infec-ciones más propagadas y la exposición constante al calor y a la humedad, hacen que la mayor parte de las tropas padezcan de hongos. Estos orga-nismos crecen con rapidez extrema a menos que se haga un esfuerzo constante por mantener el cuerpo seco. Estos hongos también son comunes para generar infecciones en los oídos y en las manos.

El agua en la mayor parte de las áreas selváticas está contaminada, lo que requiere tomar pre-cauciones de purificarla antes de tomarla, puede causar enfermedades intestinales tal como la disentería. Aun los pozos usados por los nativos están contaminados. Aun cuando los nativos toman esta agua sin que les cause daño, las tropas se pueden enfermar. La malaria es otro pa-decimiento común en los trópicos húmedos. A todas las tropas que se dirigen a tales áreas para permanecer por temporadas de larga duración se les debe proveer de medicinas antimalárica.

Otras enfermedades también son comunes, tales como la filariasís (elefantiasis), fiebre dengue, fiebre amarilla y tifus causarán incapacidad total. En las áreas asociadas a la selva, con comunes las enfermedades sociales tales como la sífilis y la gonorrea por lo que se deben tomar las precauciones y profilaxis del caso.

En las operaciones en la selva, se presenta el fenómeno, que cuando las tropas entran por primera vez a un ambiente selvático, frecuentemente se quejan de padecimientos imaginarios con síntomas desconocidos en los libros de medicina; estas enfermedades imaginarias algunas veces pueden ser aún más serias que las enfermedades verdaderas. Puede sobrevenir la pérdida del conocimiento por la agobiante acción de la temperatura y la humedad. Este fenómeno no es imaginario y puede ocurrir tanto a las tropas aclimatadas co-mo a las no aclimatadas.

Uno de los problemas operacionales más difíciles para los comandantes de tropas es mantener a sus fuerzas en buen estado de salud bajo estas condiciones extremadamente rigurosas. Una evaluación práctica de las dificultades anormales inherentes a las operaciones en la selva revelará que los únicos remedios para tales condiciones son el adiestramiento y la experiencia. A menos, sin embargo, que la experiencia se funde en un adiestramiento sólido, cabal, práctico y constante es muy posible que sea muy costosa. Por lo tanto, el soldado individual y las unidades operacionales deberán estar prepara-dos para vivir y pelear en un ambiente selvático antes que semejante misión sea verdaderamente asignada.

El adiestramiento que se lleva a cabo en una selva real constituye la situación de adiestra-miento ideal. Todas las unidades, inclusive los equipos de fuego, para operar en selva, deberán preparar un procedimiento operativo detallado, el cual deberá abarcar la organización de los equipos de combate, la agrupación táctica de armas combinadas, los procedimientos de abastecimiento, preparación de campamentos y refugios, velocidad de la marcha y las formaciones. Todo con las correspondientes alternativas por la frecuencia de los cambios ambientales y del tiempo, que indiscu-tiblemente afectan las operaciones.

EXPERTO EN GUERRA EN LA SELVA

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