Teoría de la Educación

Para definir la Teoría de la Educación, a los efectos de nuestro trabajo relacionado con esta disciplina y la generalidad poblacional de Venezuela, que sería la beneficiaria de esta especialidad educativa de acuerdo con nuestra tesis, tomaremos el resumen teórico que hace Paciano Fermoso en su libro “Teoría de la Educación” , quien la define como “el conjunto de proposiciones que el hombre formula para describir, explicar, optimizar e incluso predecir el hecho o fenómeno de la educación", y explica, que “una teoría puede ser más o menos rigurosa según se refiera a hechos de naturaleza científica, filosófica, tecnológica o de otro tipo, pero en cualquiera de los casos es una forma o manera de describir y explicar la realidad o los objetos ideales”.

Según Fermoso, la Teoría Educativa describe, explica y se proyecta sobre los campos, objetos, sujetos y procesos educacionales y su rigurosidad tiene que ver con el hecho educativo considerado como ciencia, filosofía, arte o técnica.

Como ciencia, son proposiciones verdaderas, validadas y comprobadas; como filosofía, son proposiciones fruto de reflexiones rigurosas que responden esencialmente al para qué y al qué de la educación aunque se proyectan sobre toda la educación; como arte son proposiciones que expresan la particular manera de percibir, interpretar, valorar y expresar la educación; y como técnica, son proposiciones que contienen normas y procedimientos que optimizan o limitan el desarrollo de la educación. Concluye señalando al tratar sobre la epistemología de la teoría educativa, las dificultades para definirla debido a la vinculación tradicional del concepto de teoría con las ciencias naturales y con las funciones descriptivas y explicativas de hipótesis verificadas; dificultades que se presentan un tanto en las ciencias sociales de las cuales la educación es una parte.

No obstante ello, sostiene que: “La teoría de la educación es la justificación teórica de las actividades prácticas del proceso educativo”. Para la generalidad de los estudio de la Educación, se considera como principal objetivo de la Teoría de la Educación, la reflexión sobre el contexto y los elementos que intervienen y hacen posible la educación, considerando que se trata de un saber normativo que analiza, desde la perspectiva teórica, las claves de la acción educativa, que culmina en su aplicación práctica para el mejor desarrollo de la persona y, en consecuencia, de la sociedad.

En cuanto a peculiaridad, es de reconocer, que la Teoría de la Educación evoluciona constantemente, ya que siendo la Educación una realidad humana, su conocimiento es tan difícil y complejo como lo es el comportamiento humano, encontrándose sometida también a fluctuaciones históricas como las personas y las comunidades.

En fin, la justificamos en la Educación Especial para la comunidad en cualquier tipo de educación, por cuanto la teoría de la Educación es la justificación teórica de las actividades prácticas del proceso educativo. Ella no es explicativa, sino prescriptiva, nos dice como debemos hacer las cosas, sin atención a como suceden.

Tampoco coincide con las teorías científicas, que explican la realidad del mundo y se expresan en leyes, pero si aprovecha las investigaciones de la Psicología, la Sociología y la Biología aplicables a los temas educacionales. Concluimos diciendo, como ha sido el consenso científico, que no existe teoría educativa que pueda verificarse científicamente. Ella pertenece al mundo de la axiología, que es el mundo de los valores, que a criterio de David Hume, son los valores como principios de los juicios morales y estéticos, que Friedrich Nietzsche critica con su concepción genealógica de los valores, según la cual no solo los juicios estéticos y morales dependen de valores, sino que hasta las verdades científicas y las observaciones cotidianas responden a ciertos valores y formas de valorar.

Hoy, la axiología contemporánea, no solo trata de abordar los valores positivos, sino también los negativos o antivalores, analizando los principios que permiten considerar que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio.

En su evolución, el concepto de educación especial ha tenido, a través del tiempo y la historia, un cambio terminológico además de conceptual, que nos permite avizorar, que tanto la teoría como la doctrina y la normativa internacional surgida hasta ahora, requiere de un cambio, no solo paradigmático, sino de conceptual y de temática científica, por cuanto desde el punto de vista pedagógico y sus concomitantes ciencias de la educación, ha dejado de ser específico y único en el campo de la educación, para convertirse en una clase o tipo curricular para la enseñanza del ser social.

En un artículo, María del Carmen Ortiz Gonzales, explaya toda una suerte de evolución del concepto, que unimos a una experiencia educativa e investigativa, en cuanto tenemos que referir que desde mucho tiempo ha, la educación especial ha sido entendida como un proceso de enseñanza para atender a las personas con algún tipo de deficiencia sobre todo sensorial, que con el tiempo fue haciéndose más complejo el proceso para atender a personas con diferentes tipos de deficiencias: mental, física o sensorial en diferentes instituciones, junto al que empiezan a recibir los retrasos escolares en el medio normal.

Aparece entonces la que fue denominada y hoy es conocida como médico psicopedagógica; una disciplina, también calificada como ciencia que es la Pedagogía Social, que coincide con la aparición y generalización del término de Educación Especial en sentido restringido, frente al de Pedagogía Terapéutica.

Ya en nuestros tiempos, junto al concepto de educación especial en sentido restringido surge el concepto de educación especial en sentido amplio, que incluye alumnos que en la escuela ordinaria presentan problemas del aprendizaje o problemas de la conducta, con lo cual se amplía el radio de acción no sólo a los centros de educación especial sino a los de educación ordinaria; y es aquí donde queremos insistir o mejor dicho resaltar, nuestro concepto base que asumimos como “educación especial”, entendiendo y cambiando el término alumno por educando, que es más aceptable en nuestra propuesta educativa para la guerra y para la paz.

En este sentido, y para resolver el problema que se nos planteó sobre el término “especial”, redundamos en la connotación gramatical apegándonos al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: 1. Adj. Singular o particular que se diferencia de lo común o general; 2. Muy adecuado o propio para algún efecto; 3. Que está destinado a un fin concreto y esporádico. También, contestes con nuestro criterio alusivo y reiterativo, tomamos del artículo de Ortiz Gonzales que referimos; su apreciación conclusiva como la nuestra, en el entendido que, con el transcurrir del tiempo, ya medido en siglos y generaciones, haciéndola presente y actual, la educación especial se fundamenta sobre el desarrollo motriz, sensorial, del lenguaje y se continua por los aprendizajes educativos, necesarios en tareas de formación laboral, educación ambiental, educación moral y cívica y adaptación social y cambio social de las personas como entes sociales y no solamente la educación para niños excepcionales o discapacitados.

Ya para las nuevas décadas del nuevo siglo, se considera que el tratamiento de los discapacitados o débiles mentales, requieren de educación especial como forma de tratamiento médico, con la denominada Pedagogía Terapéutica para la cual se asentaron principios básicos desarrollados como basamento a un tipo de educación especial con acción médica y pasado ya el siglo XIX, los deficientes mentales van a recibir esta educación como un auténtico tratamiento medicopedagógico porque ya se les identifica como tales.

Tiene lugar así el nacimiento de la educación especial propiamente dicha, y con su aparición se separan los enfermos mentales de los deficientes mentales, se diferencia la amencia de la demencia e incluso se distinguen dos niveles de retraso mental: la. Imbecilidad y la idiocia con toda una serie de niveles intermedios.

Con esta especificaciones, la educación especial pasa a diferenciar su efecto pedagógico con metodologías diferenciadas, que no se compadece con la diferenciación que va a sufrir posteriormente, cuando la educación pasa a concebirse como una obra para el currículo, no ya solo para esta selección especial de educandos, sino para la educación de niños y adultos normales, tratada como áreas diferenciadas por materia o contenidos temáticos, dentro de los cuales incluimos a la educación especial para la guerra y para la paz, entre otras, como la educación de adultos para el alfabetismo, la educación ambiental, la educación eclesiástica, la educación técnica y artesanal, la educación rural, la educación militar, la educación eclesiástica, la educación social, la educación moral y cívica, y muchas otras, algunas de las cuales componen el contenido curricular, aunque no se les califique de especiales.